La sangre derramada jamás será olvidada

Técnica: Cerámica escultórica

Medida:

Material: Loza vidriada

Colores: Óxidos metálicos

Temperatura: 1100º C, 2 cocciones

«La sangre derramada jamás será olvidada» reúne a una multitud en protesta, con banderas, puños en alto y letreros que reclaman justicia. Sobre el grupo se elevan los retratos de Jesús y del Che Guevara, mientras en primer plano un cuerpo herido y sangrante introduce el dolor concreto que sostiene la escena.

Pareja convierte la manifestación en una memoria colectiva del duelo y la denuncia. Las consignas inscritas en la base no solo acompañan la protesta: la vuelven parte material de la obra, afirmando que la muerte del luchador no clausura la causa, sino que la mantiene viva en la exigencia de justicia y en la negativa al olvido.